Hierro cae 22% en el año y racha perdedora seguiría

Pronósticos bajistas son sólo para el corto plazo, ya que ven que mercado se equilibrará. Eso sí, no volvería al peak de 2017.

(Pulso) Al 21 de febrero el hierro acumulaba un alza anual de 20%, pero desde esa fecha comenzó el declive para el commodity, que ahora marca pérdidas de 34,43% en lo que va del año. Ayer, el mineral logró subir un 1,68% a US$62,2 la tonelada gracias a que el mercado anticipa que se relaje la presión de inventarios en los puertos de China con el levantamiento de las restricciones de transporte impuestas en Tangshan para la recién finalizada Ruta de la Seda en Beijing. Sin embargo, la caída libre en el resto de 2017 ha llevado al activo a posicionarse actualmente como la materia prima que más retrocede en el año. Y no se detendría ahí: las proyecciones siguen siendo bajistas en el corto plazo, aunque ya hay quienes advierten que el escenario no se ve tan negativo.

En esa línea, desde Morgan Stanley el escenario base para el hierro es relativamente neutro teniendo en cuenta que la curva forward está en backwardation en un horizonte de tres a seis meses, lo que significa que el precio futuro de la materia prima cotiza por debajo de su precio al contado. Así, esperan que el mineral caiga debido a un crecimiento de la oferta relativamente fuerte.

JP Morgan es uno de los más positivos. Siguen pronosticando un mercado de mineral de hierro ampliamente equilibrado este año. Sin embargo, dada la volatilidad, creen que la mentalidad de los operadores seguirá siendo más conservadora en el corto plazo. De este modo, recortaron sus previsiones y ahora esperan que 2017 promedie US$73 la tonelada, versus los US$82 la tonelada que veían antes. Eso sí, el pronóstico para 2018 no lo movieron de los US$65 la tonelada.

China es el principal factor a considerar cuando se trata de hierro. Morgan Stanley reconoce que el gigante asiático seguirá desacelerándose, sin embargo, cree que esto no será el principal factor a considerar, ya que siguen pensando que los precios de los commodity son impulsados por los niveles de oferta -que seguiría fuera- y la débil demanda.

Para JP Morgan, la gran corrección que ha anotado el hierro ha sido impulsada por cuestiones que no se mantendrían por mucho tiempo más: una caída en los precios del hierro en China -y los márgenes del acero-, el aumento de la oferta no tradicional y el cambio en el sentimiento hacia la aversión al riesgo. “Aunque los primeros signos de un rebote están en marcha, creemos que la tensión geopolítica, los menores spreads del acero y el posible ablandamiento de los datos de China en el segundo semestre, evitarán que los precios alcancen los máximos a los que llegó en 2017”, comenta.

Los riesgos del cobre continuarían

El cobre aún no está fuera de peligro. Tom Price, el analista de Morgan Stanley que pronosticó el fin del alza en febrero -cuando los precios alcanzaron su punto máximo-, dice que el cobre todavía enfrenta obstáculos y podría caer por debajo de US$2,22 la libra antes de repuntar a su pronóstico base de US$2,62 en el cuarto trimestre. Los riesgos a la baja aumentarían si el crecimiento chino continúa desacelerándose y EEUU no logra aumentar el gasto en infraestructura, dijo Price. “Hay un riesgo de que el precio caiga a niveles pre-electorales a fin de año”, agregó.