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Fruta del Norte
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Ecuador, el aprendiz de la gran minería

Cambios institucionales y trabajo en conjunto con países de experiencia probada en el sector minero son parte de las acciones que ha tomado Ecuador para dejar de depender de los hidrocarburos y abrirse a un nuevo sector.

Canadá, Chile y Perú. Hacia esos países ha girado la mirada Ecuador para convertirse en un aprendiz exitoso, en ese que pueda transformar su economía y encontrar en otros recursos naturales la opción de diversificar sus ingresos.

Hoy la riqueza minera del país está poco explorada, pero guarda un potencial para empresas que quieran desarrollar proyectos a bajos costos. Por lo menos así lo han expresado desde el ex presidente Rafael Correa hasta las actuales autoridades del sector en cada conferencia que pueden, como en la PDAC, realizada en marzo pasado en Canadá.

Rebeca Illescas en Mining Cumbre“Somos un país tradicionalmente petrolero, pero hoy estamos apuntando a la minería”, dijo la viceministra de Minería de Ecuador, Rebeca Illescas, frente a decenas de inversionistas en Investing in Latam Mining Cumbre, realizada en Santiago, a mediados de julio. Allí resaltó el atractivo de Ecuador para las inversiones mineras, entre ellas tener excedentes en la generación eléctrica, acceso al agua y una baja conflictividad en las zonas de influencia donde se pueden ubicar los proyectos.

A esto se suma la experiencia ganada durante los años de desarrollo del sector de hidrocarburos y una inversión estimada en US$40.000 millones en los sectores estratégicos reconocidos por el Estado (entre ellos la minería) con lo que se mejoró el transporte, la vialidad, la infraestructura aeroportuaria, entre otras.

“Hemos adaptado y reducido alguna carga fiscal y hoy somos competitivos dentro de la región, además de uno de los países más atractivos para la inversión minera”, sostuvo Illescas en conversación con este medio.

Y es que más allá de los recursos y condiciones que permiten bajos costos para el desarrollo de la actividad, Ecuador creó la institucionalidad para concentrarse en la minería y aumentar la participación del sector en el Producto Interno Bruto.

Así, en febrero de 2015 -a través del decreto 578- nació el Ministerio de Minería, separándose del Ministerio de Recursos Naturales, casi totalmente centrado en la industria petrolífera. Javier Córdova asumió como primer titular de esta cartera, siendo ratificado en su cargo este 2017 por el recientemente asumido presidente Lenin Moreno.

Las modificaciones realizadas en los organismos fueron trabajadas de la mano de consultores internacionales que, entre otras medidas, recomendaron reducir la carga tributaria (en torno al 35%) para ser competitivos en una región con un perfil cada vez más minero. También alcanzaron convenios con diversos países, como Chile, para empaparse de experiencias, casos de éxitos y de lo que no hay que repetir.

“Con todo esto trabajamos en tener claridad sobre el Catastro Minero (programa para licitar concesiones mineras). El año pasado se levantó la información y se tomó la decisión de abrir el catastro, lo que permite que las empresas puedan acceder a un permiso que les otorga el Estado y puedan explorar”, explicó la viceministra.

El proceso de entrega de concesiones se hizo en línea, poniendo en práctica lo aprendido y la necesidad de simplificar la tramitación para ser atractivos y tener una respuesta satisfactoria de la industria. Así, hasta el momento Ecuador ha recibido más de 800 solicitudes de exploración, tanto de empresas nacionales como internacionales, y se han otorgado 233. La meta es llegar a las 350 concesiones a fines de 2017.

Catastro Minero

“Tenemos, hoy, compromisos por US$400 millones en inversión para los próximos cuatro años en estas concesiones de exploración (…) y, sólo este año, 28 empresas internacionales se han domiciliado en el país, entre ellas BHP, Fortescue, Newcrest y Hankcook. Esto significa que todos los esfuerzos que hemos hecho por atraer la inversión al país se están materializando”, aseguró la viceministra de Minería de Ecuador.

Pero los proyectos necesitan de personas capaces de llevarlos adelante. Aunque las autoridades reconocen que el capital humano no está completamente preparado para megaproyectos, dado el desarrollo actual de la minería, aseguran que trabajan en un plan de capacitación y en convenios con organismo de educación superior.

“Estamos elaborando en un plan con institutos de otros países, como con el canadiense Cirdi (Canadian International Resources and Development Institute), que nos están apoyando en el desarrollo de metodologías técnicas para poder capacitar a la minería pequeña y a la artesanal”, indicó Illescas.

Se suma que hay acuerdos para el desarrollo de institutos de minería cerca de las zonas mineras, como aprovechar la experiencia de trabajadores de otras áreas, pero cuyos conocimientos puedan ser transversales.

“Hay una iniciativa de un bachillerato acelerado que lo estamos trabajando desde el Ministerio de Educación con la empresa privada y en coordinación con el Ministerio de Minería, en las zonas de influencia de los proyectos. También tenemos una proyección de certificaciones técnicas específicas, a partir del bachillerato acelerado, para el trabajo industrial minero, para el que contamos con perspectivas para el corto, mediano y largo plazo, de manera de cumplir con la brecha de demanda laboral que vamos a tener”, agregó Henry Troya, subsecretario de Minería Industrial.

Cartera de proyectos

Los primeros resultados de la etapa más temprana de la minería en Ecuador ya son de conocimiento público y abrigan optimismo.

“Estamos trabajando en cinco proyectos estratégicos, que son los que hemos impulsado en los últimos años. El más avanzado es Mirador, que está en etapa de construcción del área mina y entra en producción a finales de 2018, y Fruta del Norte, que se espera que entre operación entre 2019 y 2020. También en construcción destaca el proyecto de mediana minería Río Blanco y, para este año, empezaremos a negociar el cambio de fase del proyecto Loma Larga”, señaló.proyecto Río Blanco

Gracias al avance de estas iniciativas, añade Illescas, el país está en condiciones de ingresar un nuevo grupo de proyectos que tendrá la categoría de estratégicos, lo que permitirá impulsar acciones desde la gestión pública para garantizar su ejecución.

La mayor parte de la cartera está concentrada en labores de exploración y, al contar con la misma cordillera que Perú y Chile, se presume que los recursos son mayoritariamente cobre y oro.

“En esa línea de proyectos estratégicos de segunda generación entraría Llurimagua, una alianza pública de Enami EP-Codelco, y el proyecto Cascabel, que ha levantado mucha atención internacional por las cifras y datos que maneja de la exploración avanzada”, precisó Troya.

¿Cuál es el rol de Enami EP?

Anterior a la creación del Ministerio de Minería, la Empresa Nacional de Minería del Ecuador, Enami EP, comenzó a funcionar bajo la idea de que el Estado tuviera presencia en el sector minero y así evitar que toda la participación de inversiones quedara en manos de privados, explicó a Latinominería el gerente general de la estatal, Raúl Brito. El modelo elegido fueron las alianzas público-privadas.

“En los últimos años el Estado detectó la necesidad de generar oportunidades para inversionistas extranjeros y privados, pues el país, en general, tiene un conocimiento geológico a nivel de su superficie bastante limitado”, indicó.

Ha sido bajo esa lógica, y reconociendo que no posee el know how, que la estatal decidió conformar alianzas público-privadas para levantar información o realizar exploración inicial en algunas de las concesiones que se le han otorgado mediante la legislación ecuatoriana, como es el caso del proyecto Llurimagua que comparte con Codelco.

De hecho, dentro del cronograma de esta iniciativa se espera que se complete la recopilación de información avanzada durante este año, para –a partir de 2018- tomar las decisiones políticas sobre la forma en que se desarrollará el proyecto.

“Estamos esperando ver cómo se mueve el sector industrial privado. Se están repensando algunos objetivos de la Enami EP para poder acompañar a todas las políticas del sector, pero que también sea eficiente desde su propios objetivos como empresa”, añadió Illescas.

Rebeca Illescas y Henry TroyaEn el futuro, la idea es tener una Enami EP autónoma, que pueda hacerse cargo de sus proyectos y cuente con la inversión estatal que necesita para ello, todo luego de aprender del trabajo en conjunto y de obtener el personal capacitado. Pero aún es prematuro.

“Por ahora creemos que la participación de capital privado es fundamental para que el sector minero ecuatoriano se consolide. No obstante, Enami está muy alerta a nuevos proyectos. Está justamente buscando renovar su portafolio para poder apuntar a ser una empresa incluida en el sector ecuatoriano”, afirma Brito.

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