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Trabajos de retiro de neumáticos en Cerro Amarillo. Foto: Antofagasta Minerals

AMSA propone retirar escombros de Argentina en cinco años y medio

Costo del traslado del botadero rondaría los US$ 100 millones, aunque el monto podría variar, dependiendo de las exigencias que estipule el juez la próxima semana.

(El Mercurio) Minera Los Pelambres, el principal activo de Antofagasta Minerals (AMSA), presentó un plan para solucionar de forma definitiva el conflicto que mantienen con la provincia argentina de San Juan por disponer estériles en su territorio. El programa considera el traslado de los escombros.

La compañía controlada por el grupo Luksic constituyó en 2004 el botadero Cerro Amarillo en terrenos que, según la cartografía nacional vigente en ese entonces, señalaban que era territorio chileno y propiedad de Los Pelambres. Sin embargo, en 2012 se revisó la situación, constatándose que la zona era de la minera Glencore, en la provincia argentina de San Juan.

La situación provocó polémica con Glencore y también con el Estado argentino. Para solucionar este conflicto, ayer Pelambres presentó un plan que considera la remoción de los estériles, trasladándolos a Chile, en un periodo de cinco años y medio.

Eso sí, este traslado está condicionado al acuerdo que deberán tomar los gobiernos chileno y argentino para autorizar el movimiento del botadero y, por lo mismo, los plazos podrían variar.

Desde el lado argentino estiman que la remoción del botadero tiene un costo cercano a los US$ 100 millones, aunque cercanos a AMSA comentan que esa cifra deberá afinarse a lo que, finalmente, dictamine el juez de San Juan, por lo que podría ser menor.

Tras entregar su propuesta, las partes involucradas tendrán cinco días para presentar observaciones. Luego de eso, el juez tomará una decisión definitiva.

Según declaró el ministro de Minería de San Juan, Alberto Hensel, existe acuerdo total en los aspectos técnicos de la propuesta presentada por la minera chilena, aunque esperan que sea en un plazo máximo de 5 años.

La posición inicial de Pelambres era realizar un cierre ambiental del botadero en la zona en que se ubica, argumentando que era la mejor alternativa técnica; sin embargo, la provincia no estuvo de acuerdo con esta opción, lo que la hizo inviable.

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