(El Mercurio) Una tendencia preocupante es la que refleja el último anuario de Cochilco, en el que se constata, entre otros datos, la inversión de la gran minería privada del cobre durante 2017.

Según el documento, durante el último ejercicio las 20 mineras más grandes del país en su conjunto desembolsaron US$ 3.701 millones, monto levemente inferior al de 2017, pero que representa una baja sostenida que ya completa cinco años.

Pero además se trata de la inversión más baja desde 2009, cuando este grupo, compuesto por tres empresas menos, reportó un gasto por US$ 3.145 millones, muy lejos del peak visto en 2013, con desembolsos que llegaron a los US$ 9.628 millones.

A pesar del mejor precio del metal rojo de los últimos dos años y las mejores perspectivas que hay a futuro, la inversión de las empresas no ha logrado apalancarse.

Según explica el vicepresidente ejecutivo de Cochilco, Sergio Hernández, luego de las significativas inversiones registradas en 2011-2014, asociadas al boom , las empresas han ralentizado o puesto en revisión su cartera de proyectos, por tanto, “la reactivación de estas iniciativas toma más tiempo, más allá de la mejoría de precios vista en el último año, que en el caso del cobre en 2017 fue de 27%”.

Asimismo, otra de las razones que explican estas cifras es la poca disponibilidad de nuevas iniciativas en carpeta. “Si quieres aumentar la inversión, hay que tener proyectos, pero en Chile estamos con una tasa lenta de generación de proyectos porque la etapa de exploración no ha estado con el dinamismo que debería”, sostiene el director ejecutivo de Plusmning, Juan Carlos Guajardo.

“Fuera del anuncio de Spence, no hemos tenido otra cosa importante en la minería chilena. Es una señal de que las empresas no están dispuestas a anunciar inversiones con el precio que teníamos de US$ 3,1- US$ 3,2 la libra, sino que estaban esperando que subiera un poco más”, agrega el académico de la Universidad Católica Gustavo Lagos.

A los expertos les preocupan los posibles efectos que pueda tener la guerra comercial declarada el viernes pasado entre Estados Unidos y China, ya que este último es el principal consumidor de cobre chileno en el mundo.

“Esta es una pésima noticia, porque donde más pega es en el tema de la confianza y la incertidumbre, por lo que puede ser un tema que haga que esta recuperación que se venía generando, se vea retrasada”, explica Guajardo.

El consenso apunta a que un repunte de las inversiones podría verse recién el año entrante, siempre y cuando los efectos de la guerra comercial sean solo coyunturales.

“En base a los antecedentes, la recuperación de la inversión se observará recién en 2019, con un repunte marginal este año. Después del año 2020 se observaría un repunte de la inversión de las magnitudes vistas hace 4 a 5 años”, prevé Sergio Hernández.

El caso aparte de Codelco

En el anuario también se detallan las inversiones de la minera estatal, situación diametralmente opuesta al resto de la industria, ya que durante el último año, la inversión de Codelco mostró un repunte de un 13%, luego de la brusca caída de 2016, cuando el monto retrocedió hasta en un 30%.

Así, Codelco en 2017 desembolsó más de US$ 3.411 millones, lo que en gran parte se explica por la intensidad de capital requerida por la Corporación para la construcción de los estructurales, proyectos con los que busca mantener su producción en torno a los 1,7 millones de toneladas.

“Ellos están obligados, porque habían invertido poco la década anterior y se acumuló todo ahora”, apunta el profesor Lagos.