(El Mercurio) Un nuevo escollo superó el proyecto minero Quebrada Blanca II, faena propiedad de la canadiense Teck y principal iniciativa de la actual cartera de inversiones del país.

Esto, luego que ayer la Corte Suprema confirmara el fallo de la Corte de Apelaciones de Tarapacá, declarando inadmisible un recurso de protección presentado por la Asociación Indígena Aymara de Caleta Chanavaya, con el que se buscaba revocar la Resolución de Calificación Ambiental (RCA) del proyecto.

Desde la compañía aseguraron que “en la actualidad no existen acciones judiciales pendientes contra la RCA de Quebrada Blanca Fase 2, existiendo recursos administrativos presentados por cuatro grupos humanos que no fueron incluidos en el proceso de Consulta Indígena, cuya admisibilidad debe ser resuelta por el Servicio de Evaluación Ambiental”.

Pero estos recursos no presentarían mayor adversidad para el desarrollo de la iniciativa ubicada en el norte, que ya acumula más de tres años de proceso ambiental, cuyo permiso fue obtenido finalmente en agosto pasado, cuando recibió apoyo de forma unánime por parte de la Comisión de Evaluación Ambiental de la Región de Tarapacá.

El próximo paso que queda para el proyecto es la sanción de parte del directorio de la empresa, lo que debería ocurrir durante las próximas semanas, en paralelo a la búsqueda del socio que podrá adquirir hasta el 30% de la propiedad del yacimiento.

Tal es el potencial de la mina, que su controlador ya piensa en impulsar una tercera etapa, y es que las reservas de mineral de la zona serían mayores a los 4.800 millones de toneladas.

En la última conferencia con analistas, Donald Lindsay, director ejecutivo de Teck, dijo: “Se están realizando estudios de ingeniería para evaluar el potencial de expansión más allá de QB2, incluida una posible duplicación de la capacidad de rendimiento en el futuro, que ahora denominamos QB3. Esto posicionará a Teck para tener un crecimiento en nuestra división de cobre durante mucho, mucho tiempo”.

SMA levanta cargos

En otro frente, ayer la Superintendencia de Medio Ambiente levantó cuatro cargos en contra de Quebrada Blanca por una serie de incumplimientos en su RCA. Tres son de carácter grave.

Según la SMA, se trata de faltas en el control del plan de contingencia, inadecuada mantención de las zanjas colectoras de solución y de la piscina de emergencia, así como un análisis incompleto de los indicadores del programa de fomento agropecuario.

Desde la empresa explicaron que estudian la situación y que en los próximos días presentarán sus descargos. Consultados, aseguraron: “Los hechos constitutivos de infracción contenidos en la resolución se basan en situaciones ocurridas antes de la aprobación del Estudio de Impacto Ambiental de Quebrada Blanca Fase II, y ya han sido gestionadas por la operación”.