(El Mercurio) Hasta el Palacio de La Moneda llegaron los máximos ejecutivos de la minera canadiense Teck y de la japonesa Sumitomo, para reunirse con el Presidente Sebastián Piñera. Esto, luego de que ambas firmas pactaran un acuerdo para desarrollar la fase II de Quebrada Blanca, proyecto ubicado en la Región de Tarapacá, que requiere de una inversión cercana a los US$ 4.700 millones.

En la reunión participó el CEO y presidente de Teck, Donald Lindsay, y entre los temas que se trataron figuraron el futuro de las operaciones que mantiene la firma en el país, así como los trabajadores que requerirá la construcción de la iniciativa. Se estima que durante su peak necesitará de más de 10.000 personas, mientras que en su fase de operación pasarán de 600 a 2.000 trabajadores.