(El Mercurio) La respuesta de CAP a las fuertes acusaciones del expresidente de la minera y siderúrgica Fernando Reitich, que apuntaban a una resistencia a los cambios que él estaba impulsando en la compañía, no tardó en llegar. Fue su sucesor, Rodolfo Krause, quien respondió a los dardos del renunciado líder del grupo.

“Respetamos su decisión, pero no compartimos sus razones. Hasta ahora hemos tenido una mirada unánime de toda la mesa del directorio sobre distintos temas y siempre hemos trabajado muy coordinados con la administración. No existe una resistencia al cambio; por el contrario, se ha dado un recambio generacional importante en CAP en el último tiempo”, señaló Krause tras ser consultado por “El Mercurio”.

Según las cifras que maneja la compañía, casi el 50% de quienes trabajan en ella lleva menos de 6 años y el 45% es menor de 40 años. “Este recambio también se ve en el directorio, en el que poco a poco las nuevas generaciones van tomando un rol más activo, con un sentido de trabajo de equipo, de innovación y de proyección a largo plazo”, aseguró el presidente del Grupo CAP.

No obstante, el ejecutivo reconoció las discrepancias entre la mesa y el ahora expresidente en relación a la validez de una cláusula de su contrato como gerente general. “Como directorio, estamos todos de acuerdo en que debemos resguardar la institucionalidad en cada una de nuestras decisiones”, se limitó a señalar al respecto.

Asimismo, Krause afirmó que el plan estratégico de diversificación y expansión que viene impulsando la compañía desde hace diez años se mantiene en pie. “Los responsables de ejecutar ese plan son los integrantes de la administración. Ellos tienen el trabajo de llevarlo adelante, con sentido de equipo e incorporando nuevos conceptos de administración y liderazgo. Nuestro plan estratégico es conocido por todos los accionistas y ha sido respaldado por el mercado”, agregó el ejecutivo.

La salida de Reitich tuvo también consecuencias en Invercap, sociedad que es propietaria de un 31% de CAP. Según anunció la compañía ayer, a través de un hecho esencial, quien asumirá la presidencia de esta firma será Roberto de Andraca Adriasola, hijo del empresario del mismo nombre que se mantuvo por 27 años como presidente del grupo.

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Junto a De Andraca, se confirmó a Juan Enrique Rassmuss como vicepresidente de la sociedad, que a su vez es uno de los accionistas mayoritarios de la empresa. “Es un accionista relevante, que sin lugar a dudas desde su experiencia minera e industrial contribuirá al objetivo común de agregar valor a la compañía”, comentó Krause.

En otro frente, la empresa informó ayer que el puerto Guacolda 2, ubicado en la comuna de Huasco, se mantendrá fuera de operaciones por unos 8 meses, luego del accidente fatal que ocurrió en sus instalaciones.

La suspensión obligó a la firma a dar vacaciones a los trabajadores que ahí se desempeñan y buscar otros puertos para poder despachar sus embarques al extranjero.

Todas estas contingencias no afectaron la acción, que ayer subió 2,55%, impulsada por el optimismo de un pronto acuerdo entre China y EE.UU.

Fernando Reitich se asesora con Enrique Munita

Fuentes conocedoras de las condiciones en que salió de CAP su expresidente, Fernando Reitich, manifestaron que el exejecutivo había decidido hace ya un tiempo alejarse de la compañía por la resistencia que enfrentó a raíz de los cambios que buscaba impulsar para diversificar y renovar los negocios del grupo minero y siderúrgico.

Estas modificaciones en la empresa y en su modelo de negocios, necesariamente requerían de la remoción de personas que llevaban largo tiempo en altos cargos. De hecho, durante sus cinco años como gerente general y presidente habría desvinculado a más de 10% del personal en medio de ese proceso de renovación. Sin embargo, Reitich se habría topado con una negativa permanente a nivel del controlador a la hora de querer remover ejecutivos con posiciones estratégicas y al no poder llevar a cabo su propuesta, habría decidido abandonar en buenos términos la compañía en que su padre trabajó codo a codo en otros tiempos junto al empresario Roberto de Andraca.

Pero, tras comunicar su decisión y tratar las condiciones económicas de su salida, estas no se habrían ajustado a lo estipulado en su contrato.

Lo anterior, le habría generado un alto nivel de desconfianza, acelerando su partida al punto que el jueves pasado en la noche comunicó su renuncia inmediata e indeclinable al directorio mediante una carta. El mismo viernes Reitich comenzó a ser asesorado por el abogado laboralista, Enrique Munita, con el objeto de evaluar algún camino para que se cumplan las condiciones que reclama del contrato.