(La Tercera-Pulso) Tras la pausa de ayer, los precios internacionales del petróleo siguen en caída libre, afectados ahora por el alza de tasas de la Reserva Federal que se suma al temor que genera el exceso de suministro en medio de proyecciones de una demanda más débil.

El crudo WTI cotizó en US$ 45,88 por barril en Nueva York, lo que implicó una caída de 2,08% respecto al cierre de ayer y un nuevo mínimo desde julio de 2017.

El referencial europeo Brent, por su parte, se derrumbó a 5,05% hasta los US$ 54,35 por barril. Se trata de su cota más baja desde septiembre del año pasado.

“La recuperación del miércoles fue de corto aliento”, dijo Xi Jiarui, analista de JLC, informó Reuters.

“La atención de los inversores pasó al deterioro de los fundamentos en los mercados del crudo, la producción en niveles récord y la falta de confianza en el compromiso de la OPEP de bajar la producción”, agregó.

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La OPEP y otros productores aliados acordaron este mes una reducción del bombeo por 1,2 millones de barriles de petróleo por día para apoyar los precios. Pero los recortes no empiezan a correr sino hasta enero, ante una producción cerca de niveles récord en Estados Unidos, Rusia y Arabia Saudita.

El crudo se encamina a su peor caída trimestral en cuatro años a pesar de un acuerdo entre la OPEP y sus aliados para recortar 1,2 millones de barriles diarios de producción a partir de enero, consignó Bloomberg.

Mientras el ministro de Energía de Arabia Saudita, Khalid Al-Falih, dijo que está seguro de que el trato será extendido en abril, la seguridad que se produjo incluso antes de que el pacto entrara en vigor solo puso de relieve la ansiedad prevaleciente en el mercado. Mientras tanto, a los inversionistas globales les preocupa que la Fed no haya terminado de subir las tasas.

“Algunos de los elementos en la historia alcista del petróleo se han derrumbado”, señaló Giovanni Staunovo, analista de UBS Group en Zúrich.

“La producción estadounidense es más alta de lo esperado, las preocupaciones sobre la capacidad de reserva no se materializaron, y los recortes de la OPEP+ no comienzan hasta enero. La corrección en las acciones desencadenada por la Reserva Federal tampoco ayudó”, indicó.