(El Mercurio) Un fuerte impulso tuvo el precio del molibdeno al cierre del 2018, cuando la cotización del metal creció en un 46% y cerró en US$ 11,8 la libra, según el último reporte de Cochilco.

La principal razón de esta importante alza tiene que ver con la menor producción que se alcanzó durante el último año, donde China, el principal actor del mercado mundial, jugó un rol clave. A septiembre, se produjeron unas 206 mil toneladas menos que en igual lapso del año pasado, retroceso que en un 90% respondió a la actividad de las firmas del gigante asiático.

En el caso local, donde las mineras representan hasta un 22% de la oferta mundial, al cierre del año totalizaron 55 mil toneladas, lo que significó un leve retroceso de 2% en comparación con 2017.

Por faena, las principales reducciones de producción se registraron en Sierra Gorda y Codelco con caídas de 15,2% y 29,4%, respectivamente. Esto representa una pérdida de producción conjunta de aproximadamente 7.900 toneladas. No obstante, esta situación fue en parte compensada por los aumentos registrados en Anglo American Sur y Los Pelambres de 118,8% y 37,7%, respectivamente.

Junto con la menor producción, otro de los factores que impulsó el precio del molibdeno fue el crecimiento del mercado del acero, que representa el principal demandante del metal, y que si bien moderará su alza este año, mantendrá un requerimiento similar.

Por sector industrial, los principales consumos de molibdeno provienen de la industria química y petroquímica, del gas, del petróleo y del sector automotor.

Ventajas competitivas

Este año, según estiman en Cochilco, el déficit de 19.000 toneladas de molibdeno se reduciría a unas mil toneladas, logrando un pequeño superávit en torno a las 3 mil toneladas en 2020.

El mayor precio ha significado importantes réditos para las mineras locales, ya que en su totalidad, el molibdeno en Chile se genera como subproducto del cobre, por lo que los costos son considerablemente menores a los de los competidores que producen a través de minas dedicadas.

“Cuando está como subproducto, se atribuye al cobre y los ingresos se consideran un crédito que hace reducir el costo de la producción de cobre gracias al subproducto, por eso es muy beneficioso para las empresas y además ayudó de manera muy relevante a las mineras en el último año”, comenta Juan Carlos Guajardo, director ejecutivo de Plusmining.

El experto agrega que las mayores exigencias ambientales establecidas en China llevaron a las siderúrgicas de ese país a buscar una producción de acero de mejor calidad y resistencia, donde el molibdeno es un insumo muy relevante, lo que incrementó la demanda y el precio del metal.

Con este precedente y con la reactivación de productores primarios, Pablo Bascur, socio de la consultora Molyexp, apunta a que el precio del mineral debiese mantenerse entre US$ 10 a US$ 13 la libra.

“Hoy ya hay un ajuste y estos son precios más normales, lo raro eran los valores vistos años atrás en torno a los US$ 6”, asegura.