(La Tercera / Pulso) El crecimiento de la demanda de yodo y nitrato por parte de diversas industrias como la farmacéutica, la de aplicaciones médicas, la agrícola, además de la de nutrición humana y animal, que se prevé para el futuro, hace que las empresas productoras deban estar preparadas.

Así lo afirma el vicepresidente de operaciones Nitratos y Yodo de SQM, Carlos Díaz, a pocas semanas de que la compañía -que se caracteriza por la producción de litio- haya ingresado a tramitación ambiental un proyecto de US$ 350 millones para ampliar la producción de yodo en la planta Nueva Victoria.

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“SQM, tanto en yodo como nitrato de sodio, es el player más importante a nivel mundial, con un market share de 40% en ambas líneas de negocios. Nueva Victoria es la planta más grande a nivel mundial”, indicó.

“La demanda de estos productos va aumentando. La de yodo va creciendo 3% anual; la de nitrato de potasio de entre 5% y 6%; mientras que la demanda de sales solares, que creció muy fuerte en el pasado, pero que después bajó, puede retomar el incremento de la mano del almacenamiento que necesita la generación a través de Energías Renovables No Convencionales (ERNC)”, añadió, indicando que dadas estas proyecciones, “debemos prepararnos para el futuro.

¿Pero qué tan importante es este mineral para la compañía?

SQM es el productor de yodo más grande del mundo, alcanzando aproximadamente el 35% de las ventas mundiales por volumen.

Pese a ello, esta línea de negocios -de las cinco que posee la minera no metálica- no es la más importante para la empresa, explicando alrededor del 12% de sus ingresos totales en un año.

La compañía produce el mineral principalmente en la planta de Nueva Victoria, ubicada en las cercanías de Iquique y en la planta de Pedro de Valdivia, localizada en las cercanías de María Elena.

“Nuestras instalaciones están enfocado en la primera región, al sur de Pozo Almonte en un sector que se llama Nueva Victoria, ahí hacemos todo el proceso del Caliche”, señala Díaz, añadiendo que “hicimos un cambio tecnológico hace cuatro o cinco años con nuevas formas de procesar el caliche, que es mucho más amigable ambientalmente, ya que se emiten menos contaminantes”. Asimismo, añade que la planta de Nueva Victoria cuenta con capacidad de 13 mil toneladas.

La iniciativa

Así las cosas, la iniciativa para ampliar la producción de yodo en Nueva Victoria, debería recibir sus autorizaciones ambientales de aquí a dos años, según contempla el ejecutivo.

En la actualidad, además de conseguir dichos permisos, también inició las conversaciones con las comunidades aledañas. Además de eso, también se trabaja en lograr la concesión marítima.

Con todo, el proyecto consistente en nuevas áreas de mina (43.586 hectáreas aproximadamente), con una tasa de extracción de caliche de 28 millones de toneladas anuales, resultando un total de 65 millones de toneladas anuales.

Además, incluye dos nuevas plantas de producción de yoduro (6.000 ton/año cada una), resultando un total de 23.000 ton/año y una nueva planta de producción de yodo (12.000 ton/año), resultando un total de 23.000 ton/año.

Y finalmente, considera dos pozas de evaporación para producir sales ricas en nitrato (1.950.000 ton/año), resultando un total de 4.000.000 ton/año y un nuevo sistema de neutralización, una aducción de agua de mar (900 l/s como máximo) desde el sector de Bahía Patillos hasta el área minera y una nueva línea de transmisión eléctrica desde el Sistema Eléctrico Nacional.