(Economía y Negocios online) Tras un crecimiento robusto de 1,4 millones de barriles diarios en el último trimestre de 2018, el alza en la demanda global de petróleo se mantendrá estable este año, anunció este miércoles la Agencia Internacional de la Energía (AIE).

En su informe mensual sobre el mercado petrolero, apuntó que esta resistencia se apoyará en precios más bajos y en el lanzamiento de proyectos petroquímicos en China y Estados Unidos, aunque la ralentización de la economía mundial limitará el alza.

En 2019, el organismo calculó que la demanda alcanzará los 100,6 millones de barriles diarios, alcanzando sus mayores picos en el tercer y cuarto trimestre con hasta 101,2 y 101,4 millones de barriles, respectivamente.

En enero, el suministro mundial de petróleo cayó en 1,4 millones de barriles hasta los 99,7 millones diarios, notando los primeros efectos de los Acuerdos de Viena y de los recortes en la extracción de la provincia canadiense de Alberta.

Las perspectivas de crecimiento de la producción en los Estados miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) cayeron en 930.000 barriles diarios durante ese mes, hasta los 30,83 millones, su mínimo en casi cuatro años, destacó la AIE.

El organismo lo relacionó con la complacencia a los Acuerdos de Viena, que fue mayor en estos países (como Arabia Saudí y Kuwait) que en los no miembros.

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En los no integrantes de la OPEP, las perspectivas de producción subieron en 2,7 millones de barriles diarios en 2018, hasta los 18,74 millones de barriles, y 1,8 millones en 2019, hasta los 18,7 millones, debido principalmente a una mayor producción en Estados Unidos.

Tras una caída del rendimiento de las cuatro mayores refinerías de Asia (China, la India, Japón y Corea), el organismo estimó que en estos países volverá a crecer en 2019, unos 1,2 millones de barriles diarios.

La AIE destacó que si los precios no han subido “de forma alarmante” pese al impacto de los eventos políticos en la industria, como se está viendo con la imposición de sanciones estadounidenses a la compañía estatal venezolana PDVSA, es porque hay existencias relativamente grandes, creadas en el segundo semestre de 2018.

No obstante, advirtió sobre posibles problemas en la calidad del crudo.

El colapso en las exportaciones de Venezuela produce una reacción análoga en la producción, que cayó en enero hasta los 1,3 millones de barriles diarios aunque ha logrado diversificar su mercado hacia China.

Pero Venezuela, con un crudo de calidad más pesada, tendrá problemas para mantener este rendimiento si no es capaz de producir crudos más ligeros, tarea que se está dificultando con las sanciones de EE.UU. sobre la importación de diluyentes, destacó la AIE.