El Clúster Minero del Sur de Perú

El fabulista griego Esopo decía: “La unión, hace la fuerza”. Un clúster se puede entender como la agrupación de diversas empresas en determinados territorios con la finalidad de lograr ventajas competitivas. Por lo general esta ventaja competitiva es la disminución de costos ya que la cercanía de los proveedores de bienes y servicios incide directamente en este aspecto.

A manera de ejemplo, en el Perú funcionó por muchos años el clúster que desarrolló la Cerro de Pasco Corporation que fundó empresas para autoproveerse como explosivos, reactivos químicos, energía, fundición de piezas y bolas de molinos, fábrica de alambrón de cobre, entre otros, lo que causó una verdadera revolución industrial en su época en base a la minería, hoy siguen operando y son empresas privadas.

De los US$49.472 millones estimados en proyectos mineros en Perú, en el departamento de Apurímac se invertirán US$10.603 millones (21,43%), en Moquegua US$ 6.175 millones (12,48%), en Arequipa US$5.019 millones (10.15%), en Puno US$1.236 millones (2,50%), en Tacna US$1.200 millones (2,43%) y en Cusco US$956 millones (1,93%).

Lo anterior quiere decir que entre estas regiones del sur del Perú se va a invertir el 50,92% del monto de inversión de toda la cartera estimada de proyectos mineros, motivo más que suficiente para pensar en la formación de un clúster minero. Si a esto se agrega que ya están en operación unidades operativas nuevas como Las Bambas, un megaproyecto que ha significado una inversión de US$10.000 millones, Constancia y la ampliación de Cerro Verde, entre otras, tenemos aún más motivos en la posibilidad del Clúster minero del Sur.

No debemos perder de vista que la principal característica de un clúster no es sólo la cercanía de empresas, sino que el conjunto de ventajas que proporciona esta cercanía. Bajo este punto de vista cabe reflexionar en los grandes problemas que viene enfrentando la minería peruana: en el plano externo la variabilidad de los precios internacionales de los metales y minerales que producimos, en el plano interno, la burocracia y la conflictividad social.

Es prácticamente imposible nuestro manejo del factor externo. En donde sí el Clúster minero del sur puede apoyar, es en la disminución de la conflictividad social, si las empresas mineras que están a cargo de los proyectos y operaciones en el Sur del Perú coordinan acciones estrechamente con el Minem, Produce, Minam, el Viceministerio de Gobernanza Territorial de la PCM, para generar desarrollo sostenible en las áreas de influencia de sus operaciones, se estará dando inicio a un Clúster Social Minero que ayudará al desempeño de la minería en un ambiente de paz social, una significativa creación de empleo especializado y como parte de una verdadera descentralización.

Los principales motivos que objetivamente se pueden tener en cuenta para explicar la oposición social a importantes proyectos mineros en el Perú son: (1) la pobreza en la mayoría de las áreas de influencia directa de las operaciones mineras y (2) el cuidado del ambiente (con énfasis en el recurso hídrico). Sabido es que cada operación y proyecto minero se enfrenta a realidades diferentes. No obstante, como clúster minero se puede sistematizar un trabajo que tenga por finalidad el desarrollo sostenible de las poblaciones de sus áreas de influencia. Esto generará confianza en la actividad minera y disminuirá la conflictividad social en el sector. Un proverbio chino dice: “Si caminas sólo irás más rápido; si caminas acompañado llegarás más lejos”