Esta publicidad se cerrará en segundos Cerrar

¿Qué está pasando con la inversión minera en Colombia?

Mientras la inversión extranjera directa en Colombia creció 16.7% en el último año, la del sector minero cayó U$631 millones, ubicándose en terreno negativo con una salida neta de U$97 millones, de acuerdo con cifras de balanza de pagos del Banco de la República. Lo anterior no parece una sorpresa teniendo en cuenta el comportamiento reciente de este flujo, cuya participación del sector minero en el total nacional pasó del 37.5% en 2009, al 18.4% en 2013 y a cerca del 0% en 2016.

ilustración 1

Este fenómeno no ha sido exclusivo de Colombia. La inversión mundial en exploración de productos no ferrosos pasó de U$17.3 billones a U$8.8 billones entre 2011 y 2015 según el SNL Metals and Mining, mientras que la inversión en exploración aurífera pasó de U$10.5 a U$4.2 billones entre 2012 y 2015, de acuerdo con la firma australiana MinEx Consulting.

Un reflejo de lo sucedido se evidenció en la Bolsa de Valores de Toronto-TSX, donde se concentra el 57% de las compañías cotizantes mineras del mundo, la cual pasó de tener 1,646 mineras enlistadas en diciembre de 2011 a 1,207 en enero de 2017, y donde la consecuencia directa para Colombia fue pasar de 40 a 28 de estas empresas con presencia en el país, entre diciembre de 2012 y enero de 2017.

Es innegable que el fin del superciclo de precios internacionales de los minerales fue en gran medida responsable del deterioro de la inversión minera en Colombia[1], sin embargo, entre diciembre de 2015 y 2016 los precios del carbón, níquel y oro, principales productos de exportación minera en Colombia, crecieron 101%, 26% y 7.6% respectivamente, donde incluso el precio del mineral negro logró superar los niveles observados en diciembre de 2013 (+22.7%) y el del oro se ubicó a 5.3% de los niveles observados entonces.

ilustracion 2

Esto indica que, si bien los precios pueden explicar el comportamiento de la inversión minera antes de 2015, existen otros elementos que en los últimos meses evitaron que la recuperación de precios se tradujera en un mayor optimismo por parte de los inversionistas mineros en Colombia.

La encuesta anual que el Instituto Fraser realiza a directivos de empresas mineras y consultores de la industria puede dar algunas luces. De acuerdo con el Índice de Atracción de Inversores construido por esta organización en base a las respuestas de los encuestados, el clima de inversión del sector minero colombiano ocupó en 2016 la posición 65 (de 104 economías a nivel mundial) y la novena (de 25 economías en la región), mientras que tan sólo un año atrás ocupaba la posición 55 (de 109) y la cuarta (de 26), respectivamente.

Para entender este resultado, Fraser proporciona a sus encuestados un listado de elementos que pueden influenciar el clima de inversión en el sector minero, y les pide que teniendo en cuenta la realidad de cada una de las jurisdicciones analizadas, describa en qué medida cada uno incentiva la inversión minera.

La comparación de los resultados en 2015 y 2016 son reveladores: en 2015 alrededor del 60% afirmó que la incertidumbre asociada con la administración, interpretación y aplicación de la regulación existente, los problemas de duplicación e inconsistencias de la misma, la incertidumbre asociada a la regulación ambiental y sobre áreas protegidas eran elementos presentes en el sector minero colombiano que desincentivaban la inversión. Estos porcentajes no solo son altos, sino que un año después aumentaron entre 7 y 18 puntos porcentuales (ver gráfico de diamante).

ilustracion 3

En Colombia la institucionalidad minera ha realizado importantes esfuerzos por mejorar el clima de inversión del sector minero, donde por ejemplo el Grupo de Promoción de la Agencia Nacional de Minería ha sido un elemento amortiguador, mostrando a potenciales inversionistas las ventajas del sector minero colombiano, haciendo presencia y participando activamente en ferias y eventos en el país y el mundo, poniendo a disposición de los mismos un canal de consultas donde los interesados tienen la oportunidad de interactuar con funcionarios de la Agencia, así como acompañamiento de alto nivel a proyectos estratégicos, entre otros. Estas actividades ya han dado frutos de acuerdo con un estudio conducido en 2016 por este Grupo de Promoción, donde se estimó que, en ausencia de las actividades descritas, la inversión de las empresas mineras beneficiadas entre 2013 y 2015 habría sido entre 41% y 43% inferior a la observada.

Pero al final, ni los esfuerzos de promoción de la institucionalidad, ni la recuperación de los precios internacionales serán suficientes para volver a los niveles de inversión minera de años anteriores, hasta que no se garantice la estabilidad jurídica en el país, que como bien lo refleja la última edición del Informe Fraser, ha dejado experiencias como los retrasos en la definición de áreas protegidas para proyectos de la importancia de Eco Oro, o las consultas en contra de actividades mineras en municipios como Cajamarca, Ibagué o Cogua. Hasta que no se garanticen reglas de juego claras y estables, la inversión en el sector minero no se reactivará completamente.


[1] De acuerdo con cifras del Banco Mundial, el precio promedio mensual de diciembre de 2015 del carbón térmico se había desplomado 38.9% frente al nivel observado en el mismo mes de 2013, mientras que el del níquel habría caído 37.5% y el del oro 11.9%.

Temas Asociados