Manuel Fumagalli y el primer Ministro, César Villanueva
Manuel Fumagalli y el primer Ministro, César Villanueva

Perú busca agilizar los nuevos proyectos

Una suerte de “luna de miel” están viviendo el Gobierno recientemente asumido de Martín Vizcarra y los empresarios mineros.

La participación del Presidente de la República y de tres miembros del Gabinete fueron parte de las señales de apoyo a la actividad minera entregadas en el XIII Simposio del Oro y la Plata, realizado en Lima por la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía del Perú.

El puntapié inicial lo dio César Villanueva, presidente del Consejo de Ministros, quien frente a los empresarios reiteró la apuesta del Gobierno por la minería: “No nos podemos dar el lujo de que la riqueza esté en el subsuelo y la pobreza en la superficie”. En ese sentido, agregó que “estamos buscando que las empresas puedan trabajar dinámicamente, simplificando el marco regulatorio y haciendo una alianza en cuanto a las licencias sociales”.

A su vez, Francisco Ísmodes, ministro de Energía y Minas, llamó al sector privado minero a continuar trabajando a través de proyectos de gestión social, cuidado los recursos hídricos, remediando la contaminación ambiental y luchando contra la minería ilegal. Además, informó que doce proyectos mineros valorizados en US$14.021 millones iniciarían su construcción durante 2018 y añadió que la cartera total de proyectos para los siguientes años sobrepasa los US$58.000 millones.

Complementando la visión de Ísmodes, el viceministro de minería, Luis Miguel Incháustegui, confirmó la presentación de un proyecto para a reformular y mejorar el actual Reglamento de Procedimientos Mineros, así como el Texto Único Ordenado de la Ley General de Minería.

Los planteamientos prominería fueron confirmados por el Presidente del Perú, Martín Vizcarra, quien afirmó que el desarrollo minero debe ir de la mano con el desarrollo social, por lo que se necesita una mayor articulación con la empresa privada: “Hay convicción desde el Estado de acompañar a las empresas a hacer realidad sus proyectos con una presencia fuerte y decidida para generar la riqueza que necesitamos”.

 ¿Oro versus cobre?

Manuel Fumagalli, presidente del Comité Organizador del Simposio (y también director ejecutivo de Barrick Perú), se reconoció “optimista” por el momento que vive el sector, especialmente por el nuevo motor que lo está empujando –declaró–: el uso de las nuevas tecnologías.

En este contexto, celebró que “Perú sea el quinto receptor de inversión minera mundial, solo superado por Chile, Canadá, Australia y Estados Unidos”. Asimismo, reiteró que se prevé que esta tendencia se mantenga en 2018 y que aumentarán las exploraciones, donde Perú apunta a captar el 8% a nivel mundial.

Fumagalli recordó que Perú tiene el 5% de las reservas mundiales de oro y el 24% de la plata. Y agregó que el oro es el segundo producto de exportación, después del cobre. Y también recordó “la enorme cartera metales preciosos que supera los US$7.000 millones”.

cartera proyectos peru

El ejecutivo comentó, finalmente, que la inversión continuará en ascenso, siempre y cuando se dé en un clima de estabilidad política y jurídica.

Roque Benavides, presidente de Minas Buenaventura, insistió en que la industria debe mejorar en competitividad y costos. Puso como ejemplo que el país ha bajado posiciones en oro, del quinto al sexto lugar. El caso de la plata es diferente, aseveró, porque se ha apalancado como subproducto de otros metales, especialmente del auge cuprífero vivido en Perú.

El CEO de la minera sudafricana Goldfields Limited, Nick Holland, se preguntó si la producción de oro se ha estancado a nivel global: “Es difícil reemplazar 100 Moz anuales a través de nuestras operaciones”. Añadió que el crecimiento en suministro desde los yacimientos ha descendido significativamente, creció solo 0,2% en 2017, comparado con el 5,5% de 2013, y que actualmente el 30% de las reservas mundiales está asociado a proyectos pendientes de construir.

Como contraparte, analizó que cuando cayó el precio del oro en 2013, también disminuyeron los costos. “El gasto de capital también se ha reducido y eso ahora nos está ayudando”, comentó.

Holland pronosticó que “la tasa de producción se mantendrá estable, lo que podemos corroborarlo con los niveles de exploración en los últimos diez años. Pero también sabemos que está cambiando la tecnología y podremos bajar la ley de corte”.

La presidenta de la minera peruana Poderosa, Eva Arias de Sologuren, analizó a su vez cómo la exploración en oro sigue superando a los metales base, representando en los últimos cinco años el 48% del total. “Pero no han sido descubrimientos espectaculares”, dijo al comentar que las juniors representan el 70% de los hallazgos de oro en el mundo occidental.

Respecto del “estancamiento” productivo, la empresaria peruana comparó que las reservas actuales de oro representan 17 años de producción, mientras que las de cobre ascienden a 40 años, a nivel global.

¿Por qué entonces explorar en oro? Se preguntó Arias de Sologuren, y puso como argumentos:

  • Más descubrimientos se convierten en minas: entre 1950-2016 más del 50%.
  • Muchas veces la inversión requerida es menor.
  • El mercado ve bien a las compañías auríferas.

produccion y reservas

El VP Ejecutivo Las Américas de Goldfields y también presidente del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú, Luis Rivera, recordó que la mayor parte de los proyectos peruanos están enfocados en cobre, del que también se extraerá oro como subproducto.

En sintonía con lo planteado por las autoridades que participaron en el Simposio, Rivera pidió al Estado enfocarse en los grandes proyectos: “No se puede tratar igual un proyecto de US$5.000 o US$10.000 millones que uno de US$20 millones. No podemos demorarnos en un EIA dos años. Luego nos piden dos años más para la respuesta final, sin saber si la respuesta será positiva. Si empezamos hoy la tramitación ambiental, tendremos la respuesta en cinco años… ¿Es eso lo que queremos? Ataquemos los easy widongngs, destrabemos las cosas, pero no hablemos más de lo mismo”, concluyó.